¡Tiempo! ¡tiempo! yo quiero mi tiempo aquí y ahora, tú qué sabrás.
Todos se equivocan, yo se lo que es sentir la angustia como una patada en el estómago que clama por salir y vomitar, yo se mirarla de reojo... para no ser descubierto, aspirar el aire que ella espira, escuchar sus lamentos, recoger sus lágrimas y llorar con ella por mi propia desventura...
A veces no consideramos importante lo que el otro nos tiene que decir, le desacreditamos para parecer superior delante de los demás, nos imponemos porque para nuestra vanidad el otro es mediocre y le exigimos recorrer un camino que nosotros no hemos caminado, experimentando. Hay que dejar al otro total libertad. Amarte y poder ser uno mismo, sin mentiras, sin secretos, sin cuestionarlo todo para poder expresarte con honestidad y juntos empezar el camino "hacia el infinito y más allá". Somos seres sociales, necesitamos relacionarnos con los demás para aprender de ellos, para discutir con ellos, para echar unas risas, para enamorarnos...
Pero si no soy capaz de comprender que "los lazos del amor son los que abrazan, pero nunca aprietan" sería mejor romper el ticket que me regalaron para viajar por el planeta tierra y comenzar en otra parte del universo.
El amor no muere nunca, se enfría, se distancia pero no desaparece jamás, es parte del cosmos incondicional y eterno.

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